La Mujer Que No Se Sorprendía: Capítulo 10

Capítulo 10 –  La cueva secreta

Se habían adentrado a la cueva que les llevo ese extraño cristal que ahora les iluminaba el camino, habían estalactitas gigantes, pero ni un solo animal, ni una cucaracha o rata, solo ellos estaban ahí.

-Parece que no tiene fin, debemos volver amiga.

-No se miedoso John, pensé querías sorprenderme.

-Sí, pero no morir en el intento, vamos esto tiene algo de tenebroso, además siento que hay más calor aquí dentro, como si estuviéramos cerca de un… horno.

El piso ya era más duro, como si se tratase de algún metal que estuvieran pisando, habría bajado ya lo suficiente como para estar al nivel de la falda de la montaña pero no veían ninguna salida, el camino los llevo a un lugar más grande, y vieron que el piso ya no era sólido, habían encontrado agua.

-Es un manantial, dijo emocionado John.

-Al parecer sí, pero no es normal, el agua está caliente, estas son aguas termales, debemos estar cerca de un volcán.

-¿Pero cómo es posible? Esta montaña jamás ha hecho ningún problema, debe llevar más de 100 años dormida.

-Estas aguas no dicen lo mismo, quizá está despertando de nuevo, veamos si nos lleva a alguna salida este lugar, tenemos que pasar por la orilla, no sabemos cuan profundo es este lago, mientras llenemos nuestras reservas de agua.

-Claro, como me gustaría tener un barco para cruzar y navegar el manantial, imagínate los famosos que seremos al haber descubierto un manantial nosotros solos.

-Recuerda que esta roca brillante marcaba el camino, quizá alguien ya se nos adelantó, ahora solo me interesa salir de aquí.

Caminaron alrededor de las aguas, con cuidado ya que era muy resbaloso, cuando estaban a mitad del camino, ella resbalo se logró sostener pero soltó la piedra brillante, que cayó al agua, cuando vieron que algo se movía en el agua, muchas cosas, y al tocar el fondo un espectáculo asombroso sucedió, muchas más piedras se iluminaron en el fondo, y toda la cueva quedo llena de luz, habían muchos peces de formas y tamaños increíbles, algunos se escondieron de la luz, en medio vieron a alguien en un bote, era un señor barbudo, parecía dormir, se movió al percibir tanta luz, y dijo:

-Hey al fin vienen a rescatarme, soy el Doctor Stanton, llevo aquí atrapado cerca de una semana, comiendo solamente carne seca y agua de este manantial, me mantuve a oscuras porque los peces intentaron atacarme mientras tenía la luz encendida, intentaba estudiar a los peces y se comieron  mis remos,  solo quede esperando a que alguien viera mi señal de la piedra brillante encontrada en esta misma cueva, si tan solo tuvieran una soga y me la arrojaran para volver a la orilla.

-Al parecer se ha metido en un gran problema Doctor, pero lo ayudaremos, tenemos una soga lo suficiente larga para tirársela y arrastrarlo de vuelta.

-Eso haremos, dijo ella, y perdón por no presentarnos somos John y… su amiga.

John que por un momento pensó que escucharía su nombre, pateo una roca que hizo que la luz fuera apagándose. Entonces se escuchó un ruido de algo grande moviéndose del otro lado de la cueva.

Continuará…

Capítulo Anterior                                                                            Siguiente Capítulo

La Mujer Que No Se Sorprendía: Capítulo 9

Capítulo 9 –  Atrapados en la montaña

Estaban John  y la mujer que no se sorprendía en una cueva, sin agua, pero con mucha comida que él había llevado, eran problemas, ya que una tormenta de nieve no los dejaría salir y siendo de noche sería imposible encontrar algo de agua, era hora de la medicina de ella pero él no podía saber eso.

-Tengo una botella de agua -menciono ella- pero no nos durará mucho, la traje por si acaso.

-Es algo al menos, no sé cómo pude olvidar algo tan importante. (Pero que había planeado pensó el).

Llego la hora de dormir y era difícil pensar en que no tendrían suficiente agua, ella pudo tomar sus pastillas, pero necesitaría más en la mañana.

-¿Estas despierto?

-Sí, no he podido dormir, me recuerda cuando era un niño y acampaba en la escuela, nunca podía dormirme.

-A mí me pasaba igual, pero yo estaba saltando toda la noche, las maestras tenían que calmarme porque no dejaba dormir a nadie.

-Me da mucho gusto poder salir contigo de nuevo, ya extrañaba el platicar contigo e intentar descubrir tu nombre, ¿será posible que algún día me lo quieras decir?

-No lo sé, dicen que el que persevera alcanza…

En eso se escuchó un ruido ensordecedor, eran como piedras rompiéndose y deslizándose, lo peor pasó por la mente de ambos.

-¡¡Una avalancha!! Grito John, antes de quedar cubiertos de nieve.

-Es obvio, con ese ruido ensordecedor debió serlo, respondió ella.

Pasaron unos minutos de silencio, cuando se movieron de nuevo, estaban cubiertos parcialmente, sus cosas estaban bajo capas de nieve y la salida de la cueva estaba completamente obstruida con piedras y nieve.

-Esto se pone peor, dijo John, no tenemos agua y ahora estamos atrapados en esta maldita cueva.

-Debe haber alguna salida, si nos adentramos más profundo en la cueva, puede que tenga otra abertura que nos lleve a la superficie.

-Es peligroso, solo tengo esta lámpara de mano para seguir, pero con algo de leña podremos hacer una antorcha.

Enseguida enrollo una camisa en una leña y la prendió con alcohol, caminaron lentamente por la cueva, estaba desierta, ni un solo animal se veía por esos lugares, las paredes parecían algo brillantes ante la luz como si tuviesen cristales incrustados. Era algo bello de ver, sino fuera porque estaban atrapados y querían salir.

Al final vieron una pequeña luz, debían ser ya las 5am, pero lo que encontraron no fue una salida, sino un pequeño cristal brillante, de color amarillo, era extraño porque era el único en ese lugar, y marcaba la entrada a una cueva más profunda.

-¿Qué hacemos ahora amiga?

-Seguir, no hay otra opción, tenemos que sobrevivir.

-Pero que tal que nos quedemos atrapados más adentro y ya no podamos seguir.

-Tenemos que arriesgarnos, además es tu idea, sabes que de alguna manera saldremos. No voy a detenerme ahora.

Continuará…

Capítulo Anterior                                                                            Siguiente Capítulo

La Mujer Que No Se Sorprendía: Capítulo 8

Capítulo 8 –  Una aventura de altura

Paso un tiempo después del incidente, ella estuvo molesta con John y no le había hablado en semanas, al parecer no le hizo gracia que la quisieran encerrar en una tumba, aunque de sorprendida no tenía nada. Él se la paso pensando en que nueva idea haría para que ella pudiera sorprenderse al fin, ya era invierno y la ciudad se comenzaba a llenar de nieve de manera extraña, ya que era muy raro que nevara en ese lugar, y se dio cuenta que en la  montaña podría ser un buen lugar para llevar a la mujer que no se sorprende y ver si al fin funciona uno de sus planes.

Mientras tanto, ella había estado cuidando de su abuelo, que se había puesto algo enfermo con el clima frio, y ella que debía seguir tomando sus medicinas si quería seguir sana  y fuerte para su abuelo, salía solo a comprar comida y no había visto a John hacia días, a veces lo veía espiándola en alguna esquina, pero ya había pasado mucho tiempo sin que intentará algo, se imaginaba que pronto tendría una nueva idea.

Esa tarde de invierno, alguien toco a su puerta, era John tenía una maleta consigo, y unos pares de esquís, se veía decidido esta vez a su proposición, y antes que dijera algo ella le dijo:

-No puedes decir que no, vamos a la montaña a esquiar y aventurarnos, tengo todo listo, latas de frutas enlatadas para ti y carne para mí, llevo lo suficiente para hacer fuego y sobrevivir hasta una semana, o lo que la naturaleza quiera.

Ella callo un instante, y luego repuso: Esta bien, solo porque me parece divertido esquiar, no es la primera vez que lo hago, y el clima es el bueno para hacerlo, solo déjame ir por mis cosas, espera.

Su abuelo ya estaba mejor, y le dijo que saldría durante un tiempo, se llevó sus medicinas consigo escondidas, y empaco algunas cosas rápido, su perro quería ir, pero no podría llevarlo tan alto, lo dejo para cuidar a su abuelo.

Camino a la montaña John jugaba con la nieve, de vez en cuando lanzándola hacia aves que veía aun por los árboles o peleando con ella, fueron por un lado de la montaña que era fácil subir, pero en invierno las cosas podrían ser peligrosas por las avalanchas.

Una vez lo suficiente arriba, decidieron que era tiempo de probar si podrían esquiar, estaba despejado y la nieve les permitía bajar sin ningún problema, ella estaba acostumbrada a las altas velocidades y se movía con destreza, mientras que John parecía más asustado, ya que cada árbol que pasaba cerca era un peligro inminente para él.

-Pensé que la sorprendida debía ser yo, dijo ella.

-Claro que no es así, solo estoy calentando, esto es cosa de niños, dijo molesto.

Ya era tarde, y decidieron acampar dentro de una cueva en la montaña, John preparaba el fuego y tendía su bolsa de dormir y sacaba la comida, había empezado una tormenta de nieve fuerte afuera, por lo que había sido muy oportuno haber encontrado refugio ahí dentro, el frio era intenso pero gracias a la fogata pudieron soportar. Eran cerca de las 7 de la noche, cuando comenzaron a comer lo que había llevado de comer, en eso le dijo ella:

-¿Dónde tienes el agua que trajiste para que bebiéramos?

-¿Agua? – dijo confundido- el agua, amm, claro, debe estar aquí…

-La has olvidado verdad, tenías que ser despistado John.

Continuará…

Capítulo Anterior                                                                             Siguiente Capítulo

La Mujer Que No Se Sorprendía: Capítulo 7 Parte 2

Capítulo 7 Parte 2- Esa Noche

Eran muchos murciélagos que pasaron junto a ellos, dejándolos sin poder ver qué pasaba, quizá unos cientos, al terminar de salir, recogieron la luz y vieron que había un antiguo lugar de torturas, con cadenas, artefactos metálicos con muchos clavos y una mesa que parecía haber tenido a alguien leyendo últimamente pues sobre ella estaba una vela con la cera caliente aun escurriéndose, y solamente se veía un libro abierto de muchos que ahí se veían, decía una línea en especial: “Traerlos a la trampa para entregarlos al señor de las tinieblas” era un libro negro que su portada decía  Necronomicón y los otros libros decían Magia Negra, Brujería, Satanismo, entre otras cosas, al parecer habían caído en una trampa o algo parecido.

-Algo me huele mal aquí, dijo ella.

-Claro que sí, alguien quiere matarnos, eso anda mal.

-No tanto así, es como si esto fuera puesto para que lo viéramos y temiéramos.

-Pues yo creo que debemos de salir de aquí antes que nos sacrifiquen en nombre de satanás.

En eso un leve ruido hubo en el fondo de la habitación, alumbraron ahí y se veía la puerta que antes habían escuchado, estaba media abierta y estaba aplastando una cadena oxidada, cuando un brillo se vio dónde estaba entreabierta, era alguien que estaba observándolos.

-¿Quién anda ahí? Grito ella.

Se escuchó la cadena arrastrarse y la puerta se cerró completamente, al llegar a ella, estaba cerrada por dentro y no se oía ningún ruido, entonces de nuevo algo perturbo la calma cuando examinaban alrededor, arriba se escuchaba como alguien quería cerrar la entrada a la escalera, corrieron para no quedarse atrapados, y allí encontraron a alguien totalmente de negro con una capucha queriendo poner una madera y una piedra para dejarlos ahí encerrados, cuando dice con una voz infernal:

-No podrán escapar de aquí ahora, estarán atrapados hasta su muerte en la próxima luna nueva, cuando los sacrificaremos en nombre del señor oscuro, ja ja ja ja.

En un rápido movimiento, tomo la lámpara de las manos de John y la lanzo a la cabeza del verdugo, tan fuerte que le tumbo la capucha y se vio la cara de su opresor, era Pepe, uno de los conocidos de John, ella lo había visto antes con el platicando.

-AJA, lo sabía, esto es una broma que tú querías hacerme para intentar asustarme, pero de nuevo fallaste.

-¿Qué?! ¿Pero cómo te has dado cuenta?

-Es fácil, cuando oí el ruido simulaste haberte sorprendido pero sabias que algo así iba a pasar, a eso me estabas llevando, y cuando entramos la madera era reciente como esas que hay en la tienda de Don Miguel, y el libro negro, buen intento, pero es bien sabido que solo son cuentos de terror, he leído mucho ¿sabes?

-Lo siento, quería poder sorprenderte al fin, vámonos, está haciéndose muy tarde.

-Oigan, no me dejen aquí tirado, dijo Pepe que tenía un chipote en la cabeza a causa de la lámpara que dio en el lugar exacto.

De nuevo la mujer seguía sin sorprenderse.

Capítulo Anterior                                                                             Siguiente Capítulo

La Mujer Que No Se Soprendía: Capitulo 7 Parte 1

Capítulo 7 Parte 1- Esa noche

Era casi la media noche cuando frente al panteón estaba John esperando a su amiga para que se presentara, había planeado que si él no podía sorprenderla, los fantasmas de ese lugar lo lograrían, o eso pensó, en eso escucho que alguien se acercaba, era ella, y se veía mejor después del incidente ocurrido más temprano, iba vestida de negro, y sin la mínima muestra de miedo en su rostro.

-Hola al parecer si tuviste el valor de venir.

-Claro, ¿por qué no? Solo es un cementerio, todos sus inquilinos ya están muertos.

-¿No te da miedo que pueda salir algo ahí dentro?

-No, no lo creo.

-Bueno entremos por el muro de la derecha.

Era una noche oscuro, solamente alumbraba unos cuantos focos de la calle que daban una luz naranja, los vecinos ya estaban durmiendo y no había nadie afuera, ese día no había ningún guardia cuidando ahí, solamente se escuchaba el ruido del aire soplando las hojas de los árboles en el panteón, treparon el muro con unos huecos en él, al estar al otro lado estaba aún más oscuro, John saco su lámpara e ilumino el camino, anduvieron lentamente sobre algunas tumbas, de los Pérez y los Camacho, según las inscripciones que vieron, John ciertamente tenía un poco de miedo, mientras que ella no se inmutaba.

-Hey, es por aquí, ya estamos cerca.

-¿Adónde piensas llevarme?, llevamos casi media hora ambulando entre tumbas y ningún muerto se ha levantado, dijo ella riéndose.

-Ten paciencia, ya verás algo que si te sorprenderá.

Entonces él tropezó con algo que había agarrado su pie, se puso pálido al sentir que algo lo había tumbado, un frío se sintió en todo el lugar y su lampara cayo un metro y medio lejos de él, ella la recogió, y alumbrando a su pie, vio que solamente era una raíz que se había atorado en su pantalón.

-Levántate, no es nada, deja de ser tan miedoso, nada puede pasar aquí, esta desolado.

En ese instante se oyó un ruido a unos metros de ahí, alguien o algo había pisado una rama, y luego se había escondido entre un mausoleo abandonado, al percatarse ella se dirigió hacia allá, pero estaba muy difícil llegar entre tumbas y enredaderas que impedían el paso, tuvieron que rodear el lugar, al fin estar ahí ilumino una inscripción que decía: “AQUÍ YACE E…EL”, las letras de en medio del nombre estaban borrosas, por lo que no se podía entender, y debajo había un letrero de madera que había sido tirado “PELIGRO, NO ENTRAR”, cosa que no hizo caso ella y entro con John muerto de miedo, ahí se veía un antiguo sepulcro donde no había nada más que polvo y telarañas, en el fondo se veían unas escaleras y dentro se alcanzaba a ver una luz.

-Ten cuidado, dijo John con cierto miedo.

-No te preocupes, se lo que hago, bajando las escaleras rusticas.

Casi llegando abajo, la luz se apagó y solamente se escuchó el ruido de unas cadenas que se arrastraron, y una vieja puerta metálica cerrarse, cuando de repente algo los ataco…

Capítulo Anterior                                                                             Siguiente Capítulo

Everyday: 1 año de fotos


Hace más de un año vi post acerca de esta app para iPhone/iPod Touch, Everyday, en la que a través de notificaciones push te recordaba tomarte una foto al día estés donde estés, para luego crear un video con todas las fotos, permitiéndome alinearlas perfectamente cada vez que te tomes una foto, y luego de ver varios videos decidí comprarla.

Así fue como desde el 8 de Agosto del año pasado comencé a utilizar esta app para tomarme una foto al día con mi iPod Touch, viaje hasta México DF varias veces, así como otros congresos y reuniones donde me tome una foto, hasta el mes pasado que termine con el primer año, y decidí subirlo a Youtube, junto con un pequeño agradecimiento luego de haber logrado 300 suscriptores. Aunque la app no se ha actualizado desde hace más de un año, se las recomiendo mucho, tiene a veces algunos bugs pero en general funciona bien.

Justamente comencé a tomarme fotos antes de comenzar a subir videos a Youtube de Unboxing, el canal lo hice en Septiembre aunque los videos fueron grabados desde Febrero, ha habido muchos cambios en mi vida desde entonces, comenzar a emprender luego de terminar mi carrera de Ingeniero en Sistemas Computacionales.

Espero les guste el vídeo y les guste las historias que estoy subiendo de la mujer que no se sorprendía, seguiré creando contenidos, gracias a todos y hasta la próxima.

Enlace: Baja Everyday para iPhone/iPod Touch