La Mujer Que No Se Sorprendía: Capitulo 3

Capítulo 3 – El despertar.

Ella se llamaba María, llevaba un vestido rosado, estaba en un campo verde, lleno de naranjos y manzanos, estaba sobre una colina, él apareció la tomo de la mano y le dijo “ahora si te sorprenderé”, y arrodillándose saco de su bolsillo un anillo de oro con un gran diamante, y dijo “Cásate conmigo María”, y respondió “pero no me llamo María”, entonces el despertó de su sueño tan revelador.

Eran las 9 de la mañana, cuando John se dio cuenta que se había quedado dormido, pensó en Don Miguel y que lo despediría si llegaba tarde a su trabajo, se vistió rápido y salió. Don Miguel lo estaba esperando furioso, es un señor grande, robusto, enojón y calvo, por excepción de unos cuantos pelitos a los lados de la cabeza, el negocio había sido de su abuelo Don Miguelon, que se lo dejo a su padre y luego paso a sus manos, no le gustaba perder el tiempo y estaba perdiéndolo sin su ayudante, que enseguida limpio todo y abrieron la ferretera.

Por otra parte la mujer estaba comprando frutas en el mercado de la ciudad, era un mercado colorido, con los frutos más frescos y variados de la región, las calles eran rusticas, con un suelo de ladrillos y los edificios de tejado, entonces apareció John que había ido a hacer un mandado de Don Miguel, cuando se la topo.

-¡Hola Extraña! Dijo vigorosamente a la mujer.

-Hola John, no esperaba verte pronto.

-Entonces te he sorprendido al fin.

-En verdad no, te vi cuando entraste a la calle, parece que Don Miguel te mando a comprar de nuevo.

-¿Cómo lo sabes? Dijo sorprendido John.

-Por la lista que llevas en la mano, tonto.

-Ah, la lista, cierto, tengo que irme, gusto en verte de nuevo, desconocida.

Y se fue apresurado a cumplir con el mandado, ella siguió comprando, cuando el volvió de comprar lo que le había pedido su jefe y de nuevo le hablo:

-Así que eres vegetariana.

-Cómo pudiste deducirlo, al ver que no compre nada de carne o pesado, si, lo soy.

-Pues no eres la única que puede estudiar a la gente, yo también tengo uno que otro poder.

-¿Poder llegar tarde a tu mandado? Por ejemplo.

-Cierto, el deber me llama, al menos se algo nuevo de ti, hasta luego.

-Ciao.

Así fue despedida de lo que fue ese día, John no volvió a verla, y pasaron algunos días sin que la pudiera volver a encontrar ni en el parque, ni el mercado, estoy le afligió ya que, estaba muy interesado en sorprenderla. Decidió escribir una carta.

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La Mujer Que No Se Sorprendía: Capitulo 2

Capítulo 2 – Al Día Siguiente

John estaba como todos los días trabajando en la ferretera, cuando paso caminando aquella mujer sin nombre que tanto le llamaba la atención, la quedo viendo mucho y entonces salió don miguel:

-¿Qué pasa muchacho? ¿Por qué no estás trabajando?

-Disculpe Don Migue, estaba distraído, no volverá a pasar.

-A mujeres, siempre distrayendo a mis empleados…

Entonces se retiró, y cuando John volvió a ver, ya no estaba ahí la mujer. Al salir de su trabajo fue al parque de nuevo, quería saber si se encontraba ahí en el mismo banco, pero solo encontró novios, un señor alimentando a las palomas con un bolillo, una señora con sus hijos que estaban corriendo y al detenerse cerca de un árbol la vio, estaba sentada debajo de un árbol en el pasto, leyendo un libro, esto le intereso más, ¿Qué leería ella?, ¿Qué tipo de lectura le gusta?, y no le quedó más que acercarse poco a poco, esta vez mucho más sigiloso.

-Ya te oí John-dijo ella- sé que estas observándome de nuevo.

-En verdad todo lo ves, ¿cómo te diste cuenta?

-Puedo sentir el olor de tu perfume, al parecer usas mucho más que ayer.

-Sabía que te vería de nuevo y quiero sorprenderte, me muero por saber tu nombre.

Hubo un silencio, ella siguió leyendo como si nada pasara, el entendió y camino lejos de ahí, cuando le surgió una idea. Fue a comprar unos helados, el día era cálido y no les vendría mal  refrescarse. Volvió donde ella y le dijo:

-Te traje un helado napolitano, ya que no sabía que te gustaría.

-Sabía que traerías algo así, lo note en tus movimientos, me gusta ese, gracias.

-Un intento fallido más, ¿no me darás alguna ventaja?

-No -contesto fríamente comiendo el helado-.

Entonces John se sentó cerca de ella y le pregunto si estudiaba. Ella siguió comiendo, con calma y respondió:

-Estudio la mente humana.

-Eso suena interesante, ¿Dónde estudias?

-Aquí, en la calle, en todas partes, lo puedo hacer con solo ver a las personas.

-¿Entonces me estas estudiando?

-No te hagas ilusiones, solo eres un caso típico más de hombre, ya los conozco muy bien, desde mi padre hasta mis amigos.

-Entonces tienes un padre, ¿Cómo es el?­

-Lo sabrás en su momento.

Entonces termino su helado y se fue, llevándose el libro que solo pudo alcanzar a ver decía “Como…”, era un libro blanco, y surgió más misterio sobre ella, estudia la mente, y al menos tiene un padre y amigos, el volvió a su casa después.

En su casa paraba de pensar en quien sería ella, su casa era pequeña pero acogedora, rentaba a una señora ya anciana, que solo vivía con sus gatos Doña Gertrudis, amiga de la familia, él se quedó viendo la televisión hasta tarde, se durmió en el mueble y soñó con la mujer que no se sorprendía.

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La Mujer Que No Se Sorprendía: Capitulo 1

Capítulo 1 – El primer día

-Sé que estás viéndome –dice una mujer que estaba sentada en un banco en el parque- llevas rato ahí, no vas a sorprenderme, no puede sorprenderme nada.

-Disculpa, ¿cómo sabias que te estaba viendo? No he hecho el menor ruido – Contesta un hombre atractivo, vestido casual, parado detrás de la mujer.

-Pues que te he sentido, puedo sentir cuando alguien quiere sorprenderme.

-Yo no pensaba en sorprenderte, solo quería preguntarte cómo te llamas, ya que me has parecido muy bonita.

-Eso lo dicen todos, y sabía que lo harías, no serás el primero ni el último que lo hace cuando vengo aquí a relajarme.

-Disculpa, me llamo John, y trabajo en la Ferretería de Don Miguel, te he visto pasar algunas veces por la calle, y me has llamado la atención.

-No era de esperarse,  me había dado cuenta que me veías cuando pasaba, si mi sexto sentido me lo ha dicho.

-¿Y en verdad nada te sorprende? ¿Qué hay de tus regalos en cumpleaños o noticias inesperadas?

-No nada, cuando alguien me va a regalar algo puedo imaginarme que es con solo mirarlo, y cuando algo así pasa tengo un presentimiento que pasaría, nadie puedo sorprenderme o asustarme.

-Eso es algo único, disculpa la interrupción, tengo que regresar a la Ferretería, no he escuchado tu nombre aun.

-Te lo diré si logras sorprenderme, hasta luego.

Y así John se fue sin saber quién era ella, pero con un determinación, la sorprendería a como diera lugar por solamente saber su nombre. Ella sin duda era de esas mujeres intrigantes que no tienen parecido con nadie más, era en exceso bella, sus ojos color oscuro que penetraban cualquiera mirada, su cabello largo y castaño, de tez morena clara que confundían con blanca, tenía muchas pulseras en la mano de calaveras, Drácula y puntas, vestía con una blusa blanca y un pantalón azul, para más extraño usaba unos tenis de color morados, su boca era pequeña pero muy bonita, cuando sonreía sin duda hacia feliz hasta el hombre más triste, al caminar todas las miradas la seguían, por ser esa extraña pero bella mujer que ahí iba, esa era nuestra insorprendible mujer, así paso el primer día.

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Experiencia Apple Parte 2: iPod Touch 4G

iPod Touch 4G

Luego de haber tenido un iPod Video por años, y no usarlo mucho a causa de que la batería había fallado por experimentar con el, era hora de tener un nuevo iPod ya que en el celular no podía tener tantas canciones como quisiera, pero ademas seguía deseando un iPhone, pero dado su elevado costo.

Recuerdo que cuando salio el iPod Touch no me intereso tenerlo porque tenia el iPod Video con mayor capacidad, lo táctil era nuevo, salieron así varias versiones, iPhone 3G y el respectivo iPod Touch, el iPhone 3GS, y el iPhone 4, cuando vi el iPod Touch con cámara llamo mi atención pero no tenia intención aun de comprarlo, fue a comienzos del año pasado que al no poder tener un iPhone 4 al menos tendría un iPod Touch con cámara HD, me interesaba ahora poder grabar en alta resolución, veía videos día y noche de como sería tener uno, al fin logré hacerme de uno y grabe la siguiente desempaquetada:

Fue un momento muy emocionante, al fin poder usar un dispositivo touch de Apple, solo había podido tocar uno por unos segundos antes, y usaba ya un celular táctil un Nokia 5800, pero no era para nada la misma experiencia, las apps, la mejor respuesta táctil, la forma de poder estar conectado sin gastar mucha batería, la retina display eso fue un deleite para mis ojos, me enamore de Apple de nuevo, esta vez no para volver, supe que debía seguir comprando productos de Apple.

Los juegos, Twitter, Youtube, infinidad de usos, grababa videos de una calidad nunca antes vista por mi, editaba ahí mismo los videos, hacia grabaciones, no tenia fin la diversión en el iPod Touch, esto me llevo a querer mas adelante el iPad 2 luego de su lanzamiento, pero eso será después.

Lamentablemente al día de hoy mi iPod Touch esta muerto, de una caída pero espero pueda ser reparado (sirvió hasta sus últimos instantes como un buen DJ), sobrevivió ya a una sumergida en el agua, sin duda uno de los mejores gadgets que he tenido.

Continuara…

Experiencia Apple Parte 1: iPod

iPod VideoHace un par de años, allá en el 2006, tuve mi primer interés en tener un producto de Apple, ya conocía las iMacs pero era usuario de PC’s, y con gran interés en tener un buen reproductor de música, había tenido walkman, discman y reproductores de MP3, pero era hora de algo nuevo, un producto que era la sensación, en cuanto vi uno y sabia que podría tener toda mi música en un solo lugar quise tener uno. Así fue como conseguí un iPod Video de quinta generación, de 60 GB para ocupar el mayor espacio.

Fue un emoción, destapar un gadget nuevo, cosa que se volvería mi mayor atracción por el resto de mi vida, lo llene de música hasta donde tenía, podía ver videos, era algo gordo pero me pasaba horas ahí, descubrí como instalar juegos gracias a los foros, y mientras oía mis canciones favoritas en “suffle”, jugaba Zuma o el juego de Lost, o un puzzle ocasional.

Así fue como comenzó mi gusto por estos productos tan estéticos y con tan buena experiencia de usuario, la rueda del iPod fue un gran invento. Cuando vino el iPhone seguro quise tener uno, pero era muy caro y no estaba disponible aun en México, seguido fue el lanzamiento del iPod Touch, un iPod pero con pantalla táctil, pero esa es ya otra historia.

 

Continuara…